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El vaso de café intruso

“Dragonfruit”, fue el adjetivo que eligió Starbucks esta semana para describir su nuevo blend. Y muchos desconfiados alentaron la idea de que el vaso de café olvidado en el cuarto capítulo de la última temporada de Game of Thrones en realidad fue un fenomenal caso de product placement. Claro: todos los involucrados lo niegan. Después de que apareciera durante una cena un vaso de cartón y plástico, enloquecieron las redes sociales y los realizadores explicaron que en un set hay una “villa de producción” con unos cuarenta técnicos y asistentes que van y vienen. El olvido es raro para un programa que cuesta 15 millones de dólares por episodio y aunque en las versiones posteriores del capítulo (las que saldrán en Blu-ray y por streaming) ya eliminaron el vaso intruso, todo el mundo compartió la novedad: en Westeros ya abrió un Starbucks.