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Homenaje al padre de la cafeína

Un tributo más que justo: el viernes, el doodle de Google rindió homenaje a Friedlib Ferdinand Runge, el químico alemán que descubrió la cafeína. Nacido en Hamburgo el 8 de febrero de 1795, fue un curioso entusiasta desde chico. Discípulo de Goethe, el mayor poeta alemán, descubrió la cafeína cuando su mecenas le pidió que averigüe por qué le costaba tanto dormir por la noche. ¡Eureka! Runge estudió química en Jena y Berlín, donde obtuvo el doctorado y, después de viajar por Europa durante tres años, enseñó química en la universidad de Breslau hasta 1831. Desde entonces hasta 1852 trabajó para una empresa de productos químicos, pero fue despedido de allí y, como tantos otros héroes anónimos que la Historia ignora, murió en la pobreza quince años después. Los alemanes siempre fueron buenos en química, pero Runge fue mejor: su trabajo incluyó la química de la purina, el descubrimiento de la cafeína, el tinte azul anilina, productos de alquitrán de hulla, la cromatografía en papel, el pirrol, la quinoleína, el fenol, el timol y la atropina.