ITALIA

Porca miseria: sirenita a la milanesa

El día menos pensado finalmente llegó: Starbucks abrió su primera cafetería en Italia. Tenía que ser en Milán, la ciudad más cosmopolita de la península (dicen que nadie en Sicilia o Nápoles pisará jamás un Starbucks). En el antiguo Palacio del Correo de la Piazza del Duomo, el local de 2.300 metros cuadrados parece un parque de atracciones dedicado al café. Hay suelos de mosaico hechos a mano por artesanos locales, mármoles candoglia, sólo utilizados en el Duomo y en los edificios de la zona y barras de mármol de la Toscana, algo atípico en los establecimientos de la cadena pero que, en esta ocasión, quisieron emular la estética de los tradicionales cafés de Italia. La cadena estadounidense piensa abrir 300 locales en Italia, el país más cafetero del mundo, pero los locales insisten en la idea del boicot: un café en Starbucks cuesta el doble que en cualquier otro lado y lo consideran una apropiación cultural y una afrenta a sus costumbres.