facial

El fin del anonimato

El avance de las nuevas tecnologías de reconocimiento facial está inaugurando una era en la que pasar inadvertido es imposible. Se escanean caras como patentes de autos. Y si bien es una herramienta formidable para detectar delincuentes y terroristas, ¿qué pasa cuando las máquinas se equivocan o se usan para perseguir a inocentes? Tal vez nunca en la Historia se haya discutido tanto como ahora las paradojas entre seguridad y privacidad.