Cocina para impostores

Ya tiene editados cuatro libros en España y ahora se está haciendo conocido fuera de su país gracias a la Web: por mes su blog recibe 200.000 visitas y tiene 23.000 fans en Facebook. Se llama Falsarius y es una especie de “anti-chef” que enseña a cocinar con productos enlatados y en poco tiempo.  Conversamos con él para conocer sus ideas.

“Yo no estoy con contra de absolutamente nada. Hago mis bolas de cocina impostora, que es de forma muy sencilla, con los ingredientes que se encuentran en cualquier tienda o supermercado que, hábilmente manipulados y con un par de truquitos la gente se piensa que te pasaste diez horas encerrados en la cocina y en realidad lo hiciste en pocos minutos.

“Es muy aburrido toda esa sofisticación en la cocina. Creo que hay un hueco para todos, incluso para tipejos como yo, pero toda esta sofisticación en la cocina lo que hizo fue asustar un poco a la gente, que dice “yo nunca voy a lograr hacer algo como eso”. Pero no hace falta saber manipular el nitrógeno líquido, sólo se trata de meterse en la cocina y disfrutar de comidita fresca y entrañable.

“Es imposible seleccionar una receta porque tengo publicadas como 400. En realidad son todas las que tienen apariencia sofisticada, pero en realidad son muy sencillas. Los supermercados venden todo: hablo de latas, de productos congelados, a mí me encantan unos tarritos con lentejas, con legumbres hago muchos platos de guisados y no hace falta ponerlas en remojo… también muchos postres.

“Si aparecí por las gafas es para que no me reconocieran las mafias internacionales de la gastronomía. (Sobre si trabajó con Ferran Adià) Me tengo juramentado hablar de mi pasado, ni dentro de la cocina ni fuera de ella. Pero el disfraz me permite ir a los restaurantes famosos donde voy a cotillear y a robar las recetas para hacer una versión simple.

“Hay mucho seguidor de la cocina impostora y eso me sorprende, porque pensé que iba a gustarle a la gente joven que iba a la cocina a buscar hielo para el cuba libre, pero hay muchas mujeres, amas de casa que estaban cansadas de pasarse horas encerradas para alimentar a la familia.

“¿Menos prozac y más huevos fritos? Porque vivimos en una cultura muy química, y creo que puede ser terriblemente más reconfortante prepararse un buen platillo, va a aportar más felicidad y menos química que todas esas pastillas.

  • https://www.facebook.com/cocinoparadar.productosbienestar Valeria Rodriguez

    Saquen a este tipo del aire!!! impresentable! Cocinar con latas porque se lo tragan en dos minutos??? Dónde está el placer por la buena (y sana) cocina, por brindarse con cariño en cada plato??
    Pulgar para abajo a este oportunista.

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