Con esta premisa se reunieron esta semana en Viena los dueños de viejos cafetines, en una convención titulada El café del futuro. El pronóstico fue medio apocalíptico: los bastiones de la tradición están en peligro de desaparecer si no se ajustan a los tiempos.
El diseñador Gregor Eichinger fue uno de los impulsores de la muestra y dijo que los cafés siempre fueron sitios modernos que se ajustaron a las nuevas tendencias. Pero que ahora están encasillados en el pasado: “Hay que olvidarse del concepto de que el café es un sitio viejo. Es algo contemporáneo, moderno, que piensa en el futuro”.
Rainer Staub, dueño del Café Sperl (fundado en 1880, foto), dijo que su principal reto es ser clásico y actual a la vez y que, para eso, dispuso de wi-fi gratis en su local de arañas y boisserie, aun a pesar de la opinión negativa de su padre, Manfred (78). Para sostener su idea, se valió de la contundencia de los números: el abono a Internet le cuesta 144 dólares por mes, pero dejó de pagar los 7.000 dólares que gastaba en revistas que los clientes pueden leer gratis en la Web.
Mientras tanto, “Herr” Fritz (77), dueño del Café Krugerhof, a pocos minutos de la Opera de Viena, se resiste a la jubilación porque no quiere venderle el fondo de comercio a una corporación que no respete la tradición.
Y asistió con horror a las ideas de los “progresistas” para modernizar los cafetines: instalar wi-fi, colocar un objeto de diseño que es a la vez perchero- lámpara-portadiario y dotar a cada mesa de un apuntador láser para que el cliente indique dónde se necesita un mozo.
1 comentario
Yo creo que justamente hoy, se presenta una búsqueda de lo auténtico y tradicional, ante la presencia de tantos nuevos emprendendedores que no siempre son entendidos en el tema que van a desarrollar por la parte de los pymes y los grandes inversores y sus cadenas estandarizadas. Los cafetines tradicionales, creo tendrían que agregar tecnología a sus locales y puntualizar la buena atención. La idea es cuando uno entra en estos lugares, respirar calidad y experiencia…
